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94. Anexos

Chica Americana en Italia, foto de Ruth Orkin tomada en Florencia (1951)

Durante mucho tiempo esta foto de la estadounidense Ruth Orkin promovió discusiones equivalentes a las que produjo El beso (1950) del francés Robert Doisneau. La pregunta era: ¿es una toma espontánea, obtenida sin previo aviso, o es una imagen producida? Muchos años después Ninalee Craig, la protagonista de la foto, declaró que ella y Ruth Orkin se conocieron casualmente en Florencia http://today.msnbc.msn.com/id/44182286/ns/today-today_news/t/subject-american-girl-italy-photo-speaks-out/#.UN2tnW_rzx4. Orkin la vio pasar por esa esquina poblada por hombres, se le presentó y le pidió que volviera a pasar para obtener la instantánea. Las dos viajaban solas y lo continuaron haciendo juntas. Chica Americana se convirtió en un ícono del feminismo. Otra versión de la propia Craig sostiene que primero se conocieron y que después combinaron para salir el día siguiente a sacar fotos. Como sea, este fue el resultado globalmente conocido. Y también:





Etcétera.

Ruth Orkin (1921- 1985) fue hija única de la actriz de cine mudo Mary Ruby y de Samuel Orkin. Creció en Hollywood entre los años 20 y 30, luego a mediados de los 40 fue fotógrafa de Life, Look y otras revistas. En su madurez y desde su departamento frente al Central Park, documentó lo que desde allí veía: los cambios de las estaciones observados desde su ventana. Estas fotografías las plasmó en dos libros: A World Through My Window (1978) y More Pictures From My Window (1983).

87. Anexos

*

Michel Siffre (1939) es el espeleólogo francés que en 1962 vivió durante dos meses a 114 metros bajo tierra en el interior de un glaciar subterráneo en la frontera franco-italiana sin reloj ni nada que le permitiera registrar el paso del tiempo.*

   * Citado por Georges Perec en 86. El vacío (Georges Perec, Nací, Eterna Cadencia 2012).


*

Sivori dice, y ha dicho siempre, que él no le puede reprochar a él que haya utilizado cosas que le pasaban a él, a Sivori, para escribir su última novela. Quizás, sí, que no haya cambiado los nombres de Pina Bosch, la mujer de enfrente, y de Carola Holms, a la que Sivori conoció a través de Pina. Pero también es cierto que Carola, cuando leyó el libro, no se molestó, no le dio importancia, y se desentendió en seguida del asunto. Es obvio que él no conocía ni a Pina ni a Carola en ese momento. Tampoco hace tanto, apenas un par de años. Pero las películas y las novelas se olvidan más rápido de lo que uno cree. Pina no se enteró. Estaba demasiado ensimismada, demasiado ocupada preparando su propio fin. Yo al principio no me dí cuenta de eso. Y cuando me dí cuenta ya era tarde. Pina tenía 43 años y Carola 39. Es decir, vos tenés la misma edad que Carola. Y en cualquier momento vas a aparecer en alguno de sus libros.
   -Yo no soy Carola -dice María-. Yo lo mato.

*

Un twit:

Las adicciones no son malas. Lo que es malo es que a veces te matan. Y que otras veces te curás.

*

Él cree que nadie queda del todo bien después de curarse de una adicción. Algo habrá perdido su elasticidad: o la percepción o la memoria o el pensamiento. En ocasiones, temible, lo que pierde alguien que se cura de una adicción es la elasticidad de los sentimientos.
Y si se le discute esta convicción, él, con ironía, dice: Remember George Bush.

*

Maculopatía miópica

*

El contenido explícito de las próximas citas textuales del diario puede afectar la sensibilidad de los lectores.

Anoche te quedaste dormido sobre mi espalda con tu pija descansando en mi culo. Respirabas como un hombre y yo debajo tuyo, muy quieta, muy blanda, sentía el movimiento rítmico de la respiración en tu cuerpo. Esa respiración me tocaba, me cojía, y yo me calentaba. Dormías y me cojías. Yo me movía imperceptiblemente como la respiración y te cojía.
No me animé a despertarte.

*

Angioplastía

80. Anexos

No es un secreto que Lars von Trier trabajó en Dogville inspirándose en la canción Pirate Jenny escrita por Bertolt Brecht para La ópera de dos centavos con música de Kurt Weill (1928). Su tema final, y estremecedor, es la venganza después de haber padecido feroces humillaciones. Entre muchas grabaciones más o menos contemporáneas se encuentran las de Ute Lemper y Nina Simone.

Edificio donde vive Carola Holms en la esquina de Cerviño y Lafinur

Julio Cortázar

73. Anexos


I



II

Metro 2. Moscú (Rusia)

Su existencia nunca ha sido oficialmente reconocida, es probable que se trate de una leyenda urbana nacida al calor de la Guerra Fría, pero ¿quién sabe? Muchos piensan que Metro 2 (línea D-6) existe: una red secreta de  transporte subterráneo construida en la época de Stalin para el traslado de la alta jerarquía soviética y de vehículos militares.

III



IV

Gente sin Techo (CABA). Y fuera de foco.

V

Lost in Translation

67. Anexos

Sivori es director de cine independiente pero no venera ni entroniza a las instituciones dedicadas al cine independiente que veneran o entronizan los intelectuales que, como se sabe, casi no saben ni entienden nada de cine salvo que una película sea tan incomprensible o tan mala que eso los lleve a creer que esa película no puede ser otra cosa que una gran película y le dan el gran premio del Bafici.
Sivori, es fácil deducirlo, si bien obtuvo premios en festivales de cine independiente con sus tres películas, no goza, como se dice, ni de una gran reputación ni de un lógico reconocimiento por parte de otros directores o por parte de los intelectuales que no saben nada de cine. A Sivori lo respetan, lo aman y lo defienden todos los actores, todas las actrices y todos los técnicos que han trabajado y trabajan con él.
Es por eso, quizás, que a Sivori y a él les resulta tan fácil y tan reconfortante ser amigos.
No creen en boludeces.
Ahora toman un par de cervezas en el bar que está a la vuelta de la casa de Sivori desde donde se ven los árboles más altos del Jardín Botánico y los jacarandás y las tipas que están en primera fila y Sivori le dice que no tiene que dejar de escribir, que dejar de escribir porque nadie está esperando ya los libros que publican los escritores no es la solución, que la solución es no publicar los libros que escribe, porque para él escribir tiene el mismo sentido constitutivo y central que tiene para él, para Sivori, seguir haciendo cine.
Y piensa, para dar un ejemplo poco conocido, que 06/05, la película holandesa que Theo van Gogh terminó de filmar a fines de 2004, pocos meses antes de que a los 47 años un islamita fundamentalista y compatriota de origen marroquí, lo asesinara en la calle, es una película que no ha tenido el reconocimiento que pudo haber tenido, porque para Sivori, si bien 06/05 no es una gran película, es una película llena de aciertos. De todas maneras, para no parecer otro intelectual narcisista, entre otras cosas, no habla en público de la consideración que le mereció siempre la película de van Gogh.*
Y le propone, Sivori, sentados a una mesa de la terraza del bar mientras toman cerveza, que vayan esta noche a comer a Guido con Carola Holms y con María Fournier y que después vean 06/05 en la casa de Carola, un departamento antiguo en la esquina de Cerviño y Lafinur, frente al boulevard arbolado.

Theo van Gogh

On May 6, 2002, Pim Fortuyn, a Dutch anti-immigration politician and leader of the opposition, is assassinated. Nearby, photojournalist Jim de Booy is taking pictures of a TV star; he notices odd things and people. Over the next few days, Jim uncovers a conspiracy behind the murder, a plot involving Dutch state security, defense contractors, and shadowy Americans. A key to understanding the plot may be a Turkish woman, Ayse Him, an animal-rights activist recently released from prison. Jim searches for her. State security soon knows of his investigation and that puts him and his 16-year old daughter Marije in danger. 

60. Anexos

I

Miguel Blay Fábregas: Los primeros fríos (Jardín Botánico)

II

Indicador meteorológico (Jardín Botánico)

III

Gomero (El Rosedal)

IV

Pedro Briano: Flor de juventud (El Rosedal)

V

Puente hacia una isla (El Rosedal)

VI

El Aromo del Perdón (Plaza Sicilia)

VII

Monumento al Intendente Francisco Seeber

55. Anexos

Ya no se sabe casi nada más del muchacho asesinado a golpes en la plaza Intendente Seeber el domingo 4 de noviembre.
¿Cómo se llamaba?
¿Qué hacía?
¿Era el encargado de recibir los pedidos de delivery en el call center de la cadena de pizzerías Romario o era un repartidor?
Sebastián Sánchez tenía 26 años, venía con unos amigos de bailar y se encaminaban, alrededor de las 8 de la mañana, al Casino del Hipódromo de Palermo para jugar en las máquinas.
Hay quien dice que la policía detuvo a tres hombres y hay quien dice que detuvo sólo a dos. Como sea, sólo uno de ellos quedó imputado por el asesinato aun cuando también recuperó la libertad. El juez caratuló la causa como Homicidio Preterintencional, delito excarcelable con una pena máxima de uno a seis años de prisión.
El juez de instrucción Alberto Baños que imputó al sujeto llamado Axel Rolando subrayó que era el único de los detenidos que tenía lastimados los nudillos y que tras un careo con otro de los acusados reconoció haber sido él quien le pegó y empujó a Sebastián Sánchez.
Se ignora sin embargo el motivo por el que lo hizo.
Los hechos, los llamados hechos de la realidad, parecen entonces procesados por un lenguaje técnico que consigue alejarlos más en el tiempo y borrarlos del presente.
Una muerte es una presencia ominosa en quien la recuerda y un vacío que poco a poco se instala en la memoria social.
La plaza Intendente Seeber es el triángulo con un lado curvo: Avenida Colombia.

50. Anexos

Los dementes sólo son huéspedes en la Tierra, eternos extranjeros que pasean unos decálogos rotos en los que no saben leer.
    FSF.


Esa mujer que no quiere novios, ni maridos, ni amantes, esa mujer que busca sparrings, se mueve en la oscuridad como si en rigor no esperara nada. Pero su convicción es un tejido: la tela de araña que espera su alimento para vampirizarlo. 
Por eso lo visible, lo que esa mujer muestra, en un lábil merodeo que atrae, que no puede dejar de intuirse como se intuye el vértigo del abismo, las heridas de una guerra, el ahogo final, hasta que se la mata o se muere.
La muerte de una araña es siempre simbólica.
Volver a respirar para el que fue su objeto es algo concreto, algo inesperado, eso en lo que ya no se pensaba porque la asfixia ha sido lenta, progresiva, interminable, presentida de una forma incierta pero siempre fatal.
El fin es el fin del infierno. O de la locura.

45. Anexos


Solitario George

Las tortugas gigantes de Pinta son una de las diez especies que se hicieron mundialmente famosas en las islas Galápagos. Solitario George, de aproximadamente cien años y más de un metro de largo, era el último ejemplar de su especie y murió este año sin descendencia. Pesaba 272 kilos y murió de viejo por causas naturales.
Pero a principios de noviembre de 2012 investigadores de la Universidad de Yale descubrieron en el Volcán Wolf (en una punta aislada del norte de Isabela, Galápagos) 17 ejemplares con el mismo ADN que Solitario George. Su especie se ha dado por desaparecida en numerosas ocasiones desde fines del siglo XIX. Pero aparentemente sigue en pie.
La crisis del concepto de realidad hace que la irrealidad se presente como la apariencia de un sistema en el que la magnitud de las cosas sube y baja con las más completa naturalidad.

40. Anexos


Junto a este árbol, hace tres semanas, un domingo a eso de las ocho de la mañana, cayó muerto a golpes un muchacho de veintiseis años llamado Sebastián Sánchez, encargado de la recepción de pedidos de delivery de la cadena de pizzerías Romario.
Más allá de algunas notas aisladas que pueden encontarse en la web (V.: 25. El vacío -http://scriptvidareal.blogspot.com.ar/2012/11/3-el-vacio_19.html-) nada ni nadie ha vuelto a hablar del caso. Y menos los llamados grandes diarios. Como si el silencio fuera la condición con que la realidad se ocupa de los crímenes.
La falta de sentido, entonces, parece ser el sentido de lo incomprensible, de lo brutal, de lo que debería saberse si una sociedad entera no tolerase el silencio o el vacío.
La realidad no existe.

36. Anexos

Pero sobre todo hay una cosa en la que no quiere volver a pensar: en el parecido que creyó ver hace un rato cuando se vio al pasar en uno de los espejos del bar, un parecido fugaz y sin embargo intenso con algún rasgo de su padre, un hombre con el que estuvo en contacto casi siempre, aun cuando desde los seis años no vivió con él, y al que le resultó imposible conocer.

Por eso una inquietud ya parecida al malestar comienza a carcomerlo en la espera y se pregunta, como si la pregunta fuera lógica o inexorable, qué hace ahí.

Cuando se vieron por primera vez la mujer que debería estar por llegar a ese antiguo café saturado de una historia a la que casi nadie le presta atención, en la esquina de Callao y Lavalle, enfrente del Colegio del Salvador, ella tenía veinticinco años y estaba separándose de un hombre con el que había tenido una hija y que después de la separación se iría a vivir a Máxico. Tenía, ella, además, un hijo de ocho años que había nacido cuando estaba en la escuela secundaria. Era una chica dura y dulce, la mujer que ahora él espera, entonces, y estaba todavía lejos de la fama que unos años después tanto bien y tanto mal le haría.

El comedor de la escuela primaria en el Salvador tenía largas mesas de mármol y bancos sin respaldos a uno y a otro lado de las mesas, bancos en los que cabían cuatro alumnos. Había jarras de agua y paneras y vasos sobre el mármol de las mesas y los ayudantes de cocina les servían la comida. Los alumnos podían hablar durante el almuerzo siempre y cuando no cometieran faltas. Una de las faltas preferidas por los alumnos era que los dos que se sentaban en cada uno de los extremos de los bancos comenzaran a hamacarse para que los bancos a su vez se hamacaran y más de una vez terminaran cayéndose hacia atrás. Entonces los curas hacían sonar campanillas que exigían silencio y ordenaban alguna penitencia: o suprimir el postre, o hacerlos comer sin hablar un par de días o dejarlos después de hora en penitencia marchando por alguno de los patios del colegio.

A pesar de que ella había sido una pésima alumna al principio se había destacado porque cuando empezó la escuela ya sabía leer. Su abuela materna, la poeta rusa Marina Andréyev, le había enseñado. Ella misma, a medida que fueron pasando los años, había aprendido sola a leer y escribir en castellano y si bien nunca dejó ni de pensar ni de escribir sus poemas en ruso se esforzaba por leer novelas en español y casi sin darse cuenta le había enseñado a leer a su nieta.

31. Anexos

Escena 4. Despedida
        (Sebastian le entrega un ordenador portátil al padre, que está rodeado de todos los amigos, donde se ve un video de su hija en el barco).

        Sebastian: Acaba de llegar.
        Sylvaine: En los barcos, lo llamamos ''mal de ojo''. Un acto de Dios. Darse con  un ''growler'', un bloque de hielo, de noche, o que se  incendie una fuga de gas. Si pasa, sabemos que tenemos muy pocas posibilidades. Hace demasiado tiempo que no te veo, papá. Mi papi. Mi papaíto. Te echaré de menos toda la vida. Piensa que soy feliz. He encontrado mi sitio.  No sé cómo lo has hecho, pero has conseguido legarme tus ganas de vivir. Mamá y tú criasteis hijos muy sólidos. Me parece un milagro. ¿Sabes? El primer hombre, para una chica, es su padre. Para mí, siempre lo serás.

Las invasiones bárbaras (2003) dirigida por Denys Arcand

26. Anexos

I
¿Cómo ve un miope?



II

¿Cómo se ve con un agujero en la mácula?



III

Agujero macular visto a través de un OCT o Tomografía de Coherencia Óptica


22. Anexos


A veces se trata de entender dos o tres episodios o dos o tres escenas, cuyo sentido último ha quedado encriptado o ha sido inalcanzable, con la ilusión de que si se logra descifrarlos se encontrará el sentido o una pista sobre el sentido de toda una vida.

I

Imre Kertész


II

Los Galgos


III

El Rosedal

18. Anexos



El vacío es eso de lo que no se vuelve a hablar, eso que se olvida, eso que se pierde en la materia de lo real.

14. Anexos

Philip Roth, a los 79 años, anunció hace unos días que Némesis ha sido su última novela y que deja de escribir. “He dedicado mi vida a la novela: he estudiado, he enseñado, he escrito y he leído. He dejado fuera casi todo lo demás. Ya basta. Ya no siento ese fanatismo por escribir que sentía antes”, le dijo a la versión francesa de la revista Les Inrockuptibles.


7. Anexos


I


Luga es el centro administrativo del Distrito de Lúga (Distrito Luzhski) de la óblast de San Petersburgo (bien en el sur en el mapa).


II

Escudo de Lúga

5. Anexos

El café Los Galgos, en Callao y Lavalle, enfrente del Colegio del Salvador